El problema de cómo hacer una gestión integra del riesgo atañe no solo instrumentos técnicos de tipo legal si no además aspectos que van desde lo sociocultural, lo económico, hasta lo ideológico, donde lo político se convierte en un mismo problema en términos de lo lograr consensos entre voluntades para movilizar procesos de gestión local que garanticen de cierta manera una respuesta integral al riesgo. Lo que de antemano, nos advierte como la gestión del riesgo no puede ser un proceso aislado de prácticas como la investigación de tipo social ya que es en este espacio donde rosan los diferentes actores como algo inevitable en los procesos de crecimiento y desarrollo local.
Una investigación entendida como un proceso en el que no solo se logran unos conocimientos sino que además se asumen unas posiciones y unas responsabilidades con el contexto social investigado, es decir asumir un rol casi contracultural en el sentido de la labor critica que deben asumir los procesos investigativos frente a los modos tradicionales de atender y entender los escenarios de riesgo, para así generar procesos integrales de gestión.
En este orden de ideas podríamos declarar la investigación como una voz encargada de hacer el llamado a prestar mayor atención al riesgo, su contexto y demás factores asociados al mismo (Buscando no hacer lo solamente desde la critica publica sino desde argumentos mas de tipo científico).
Para efectos de la construcción de una gestión integral socialmente comprometida, se requiere de una participación activa y organizada que involucre voluntades académicas, políticas, y sociales, que busquen resolver de alguna manera y de acuerdo a las particularidades del caso, el como hacer gestión del riesgo. Discusiones que se plantean para perfiles profesionales tales como el administrador del medio ambiente y que se pueden desarrollar en espacios académicos como los semilleros de investigación.
No hay comentarios:
Publicar un comentario